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Tostadas de brioche de naranja para desayuno

diciembre 10, 2009 - 5:46 pm Comentarios desactivados

brioche de naranja para desayunoEs lo que toca
Hace mucho tiempo en una galaxia muy lejana…
He hecho (y hago) mucho tipo de brioches, uno de mis (tipos de) dulces preferidos. Unos los amaso con algo de leche, otros los hago con una masa madre y todos los preparo con abundante huevo y mantequilla. Esa es la principal característica de un brioche, debe amasarse con huevo y, si se usa, la cantidad de leche suele ser insignificante, sólo para disolver la levadura.

brioche de naranja para desayunoQuizás éste sea más jugoso y suelto de lo que suele hacerse, abundante huevo y mantequilla, que le da sabor y favorece su conservación. Cuando, como en este caso, la masa resulta poco manejable, siempre lo dejo reposar en el frigorífico con el fin de poder darle forma y enlentecer la fermentación. Lo de “tostadas de…” no es más que una intención de diferenciar este brioche estilo muselina de un brioche más panificado y menos sabroso (lo digamos o no, la mantequilla y el huevo le da sabor). Así, tendremos un brioche perfecto para el desayuno y, cómo no, ideal para hacer tostadas y untarlas con mantequilla.
Como no tengo panificadora ni amasadora (mejor así) estos bollos siempre los amaso con una cuchara de madera y un poco de paciencia, no demasiada. A por ello.

brioche de naranja para desayunoViaje al centro del universo
¡Cuánto cambia la vida! No sólo por el tiempo disponible, por las prisas, los coches llenos de objetos (juguetes, utensilios de bebé, pañales,…), los lloros que tienen que soportar los vecinos, las visitas a los centros comerciales en los días lluviosos, las pocas horas de sueño, el insomnio, el tiempo que ya no es tuyo, el tiempo que le dedicas a hacer purés, las llamadas telefónicas diarias, las ralladuras de los muebles nuevos, el desorden y el caos, [email protected] [email protected] y repentinos [email protected] que también son padres (en los parques y vecindario), las conversaciones con ellos, la vida sexual, que de ver las noticias de La 2 ;-) pasas a ver “Bob esponja” o “El jardín de los sueños” (acaban de poner el decorado en plena plaza del Obradoiro), que ya no lees tanto (sólo trabajo) y no vas al cine ni sales a tomarte un café, que el mayor derroche que haces es en pañales, los viajes (si lo hay) son más cortos y reducidos en número, en la sensibilidad extrema (casi obsesiva) al lloro y al ruido, en los problemas de espalda, en los madrugones, en las visitas permanentes a los parques, en inviernos más duros que antes… Me refiero a algo más sutil e importante: la relativización de los problemas y la total despreocupación por dificultades que ya no parecen serlo. Ya no existen problemas personales suficientemente grandes, todo es igual, sólo un hecho importa: tu [email protected]. Cuando despiertes de esa despreocupación serás tú quién se verá en pañales y vacío, pero eso todavía no ha sucedido. Cuando me sienta inútil y descuidado sabré que ya ha sucedido.

brioche de naranja para desayunoDicen que vale la pena. No tengo tiempo para pensarlo, prefiero no pensarlo, sólo sé que cuando no estoy con él lo echo mucho de menos, hasta sonrío. Deseo verlo reír y me emociona encontrármelo gateando a toda prisa hacia mí cuando vuelvo del trabajo y estoy retirando la llave de la puerta. Todos los padres piensan, o desean pensar, que sus hijos son únicos, especiales. Yo no aspiro a tanto o tan poco, sólo deseo su felicidad (¡sólo!), aún a costa de la mía. Esa ceguera paterna no me impide ver a un niño extremadamente inquieto y curioso (como todos, supongo), hasta tal punto que me resulta prácticamente imposible mantenerlo quieto durante más de dos minutos.

brioche de naranja para desayunoHipocresía
Tengo hipo, hip!, me lo causa la Hip! Hipocresía. Hip!, hip! La hipocresía de marketing y la mentira. Hip! Entré en el Carrefive. Cuando fui a pagar ya no daban bolsas de plástico, “para proteger el medioambiente”, decían. ¡Para proteger el medioambiente! ¡Los huevos del juego de la oca! Para ahorrarse una buena cantidad de miles de millones de euros y ganar más vendiendo bolsas recicladas a diez céntimos la unidad. Porque el supermercado sigue igual de exageradamente iluminado, los televisores están todos encendidos mientras el establecimiento permanece abierto, todas las carnes están envueltas en plástico… En la sección de frutería, como son ellos (o nosotros) los que pagan las bolsas, emplean bolsas de plástico no recicladas.

Me acerqué a la sección de frutería y, por orgullo, me provisioné de varias bolsas. Con descaro las usé para llevar la compra a casa. Si predicasen con el ejemplo no lo habría hecho, habría aceptado sin rechistar aportar mi grano de arena Carrefive para proteger el medio ambiente. Algo que hago en otros ámbitos de modo espontáneo. Es una cuestión de hipocresía.

brioche de naranja para desayunoMucho medio ambiente y poca humanidad, el humanismo es otra cosa. Ayer domingo abrieron para que gente como yo tuviese tiempo para perder el tiempo y gastase su dinero en inutilidades innecesarias, rebuznancia. Pero eso no importa, lo que importa es el puto capital y el capitalismo.

Llegan las navidades, la mayor exaltación comercial de la historia de la humanidad. Ya me enciendo… eso de las Navidades me cabrea bastante. Compras, compras, compras,… consumismo, gula, desprecio por la dignidad humana. Falsos mensajes de “paz y amor a los hombres de buena voluntad”, hip!, hip! Colonias, publicidad, mariscos al doble de precio, uvas, canapés y canapés, comida en la basura, alcohol, ropa para un día, cenas con quién no deseas, hip!, hip!, ofertas y ofertas en el buzón, corbatas y calzones, calcetines, centros comerciales, calorías,…
¿Y los niños? Esa es la eterna excusa. Que si las Navidades están hechas para los niños, y yo añado, están hechas para que las grandes superficies usen a los niños para justificar el despilfarro al que nos vemos sometidos. Hip!, Hip! Hipocresía.
La ilusión de la Navidad. La lotería. Ya, yo también juego, ¿para qué? Para llenar las arcas del estado con miles de millones que no se destinarán para ayudar a esos que han jugado por la necesidad y la ilusión de paliar sus penas económicas. El juego (o el tabaco) son dos de las grandes drogas legales que interesa sostener para que el estado gane un dinero fácil y rápido.

No sigo, que me enciendo…

Bob Esponja – “Aceptémoslo Patricio, somos unos fracasados.”
Patricio – “Puedo vivir con eso…”

brioche de naranja para desayunoVive como quieras, o casi
Cuando parece que te recuperas de los problemas personales surgen otros, que por pequeños que sean se convierten en grandes dinosaurios. Me pasa. Ese pequeño detalle, esa duda, la falta de compañerismo o los compañeros que tienen distinta vara de medir, o si la tienen la guardan según les viene en gana, la hipocresía de la clase media y la media hipocresía del resto del mundo. No soy mejor que nadie, pero tampoco soy peor. Tengo mis debilidades y mis defectos, mis virtudes ocultas y mis intereses personales, mis aficiones y mis obligaciones. Lloro y río (a veces), me enfado ante el enfado y sonrío por el simple hecho de sentirme vivo. ¿Y qué? Poco me importa.

Me gustaría ser invisible al resto del mundo, como si no existiera. NO EXISTO. Olvidaros de que respiro, inhalaré la menor cantidad de aire que me sea posible, no deberé nada. Olvidaros si entro o salgo o, si lo hacéis, no os fijéis sólo en si salgo o si entro.

brioche de naranja para desayunoExistir. Ni de mi existencia soy dueño. La existencia, ¿qué es? Me importa un Pepinho cuando ni de mi vida soy dueño, no me refiero a los problemas de mi tiempo o libertad, es la propiedad que el estado cree tener sobre ella. El delito de privarme de ella o el mero hecho de hacer uso de ella según le venga en gana.

¿Y qué? Para qué estas palabras inconexas que no yo mismo entiendo. Por la ausencia de una sonrisa, por un mal gesto, por un lamento, una noticia… ¡vaya usted a saber! Es lo que tiene cuando se vive al filo de los sentimientos, vienen y se van según les viene en gana. Nunca sabes qué te va a tocar. Hoy toca esto, ahora toca, después Él proveerá.

brioche de naranja para desayunoBrioche aromatizado con naranja

  • 300 gr. de harina de fuerza.
  • 3 huevos grandes (=180 gr.)
  • 55 gr. de azúcar.
  • Ralladura fina de ½ naranja.
  • 15 gr. de levadura fresca de panadería.
  • 8-10 gr. de sal.
  • 240 gr. de mantequilla troceada.
  • 1 yema grande (~20 gr.)

(1) En un cuenco grande u olla mezclamos la harina tamizada con los huevos, el azúcar, la sal, la levadura desmenuzada y la ralladura de naranja. Con una cuchara de madera amasamos hasta que empiece a separarse de las paredes del molde, ocasi. Si se tiene amasadora es mucho más fácil.
Añadimos la mantequilla troceada (no fundida, más bien fría) y la añadimos en tres veces, amasando con la cuchara de madera. Amasamos durante varios minutos hasta que se despegue de las paredes (o casi) si forme una masa homogénea y elástica.

(2) Cuando la masa esté preparada la volcamos en película de cocina ayudándonos de una espátula de silicona/plástico. La envolvemos en película de cocina y la introducimos en el frigorífico durante varias horas, mejor durante toda la noche si la preparamos la noche anterior.
Al día siguiente formamos bolas y las depositamos en un molde para cake. No deben ser demasiado grandes, pues la masa debe doblar su volumen. Como sobrará, podemos hacer pequeñas bolas e introducirlas en moldes metálicos para muffins. Dejamos fermentar a temperatura templada (25-30 º C) hasta que doble su volumen (llegue hasta el borde del molde). Yo lo dejo fermentar en el horno a 30º C, el tiempo necesario puede ser ligeramente superior a una hora, dependiendo de la época del año.

(3) Precalentamos el horno a 190 º C, preferiblemente con aire, y horneamos el brioche hasta que tenga un color dorado, casi tostado. Retiramos del molde, dejamos templar y conservamos envuelto en película de cocina. Puede guardarse en el frigorífico y retirarlo una par de horas antes. Como es una masa rica en materia grasa aguanta más que otro tipo de masa.
Cortamos el brioche en forma de tostadas y acompañamos con algún tipo de mermelada, le va muy bien la de albaricoque o naranja. Tostadas en un tostador también están muy ricas, sobre todo si han pasado varios días y no está tan fresco.

brioche de naranja para desayuno

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Pastel de calabaza y naranja

octubre 31, 2009 - 3:41 am Comentarios desactivados

Pastel de calabaza y naranjaSam Lawry

… en Todos los Santos
Samhain. “En estas fechas tan señaladas…” toca calabaza.
Estamos en época de calabaza, en la que nos dan calabazas por todos lados. Yo toda mi vida he estado en época de calabazas, aunque para que te den calabazas tendría que haber hecho, por lo menos, alguna insinuación y yo pocas o ninguna he hecho.

Pastel de calabaza y naranjaEstoy usando mucha calabaza últimamente, básicamente para los purés de Teo y para los postres. Mañana mismo (“mañana” es indeterminado) pondré otra receta diferente que (también) me ha encantado. Ésta es más un pastel de calabaza al estilo tradicional con algunos cambios: un poco de queso, leche evaporada+azúcar y aroma de naranja. Estoy seguro que gustará mucho a [email protected] a los que les guste el pastel tradicional que ya he publicado en el blog. Si no tenemos concentrado de naranja podemos sustituirlo por leche evaporada y añadir un poco de ralladura. Con el queso pasa más de lo mismo, puede usarse sólo el puré de calabaza si se desea, sustituyéndolo por puré. Aún así, el queso le da un cuerpo y textura que no tendría si sólo llevase calabaza.

En cuanto a la preparación del puré de calabaza, lo sigo prefiriendo hacer en el horno, pues desprende el exceso de agua con mayor facilidad que si se hace al vapor. Siempre lo aprieto con las manos o una cuchara y dejo escurrir en un colador toda la noche para que suelte el agua.

Pastel de calabaza y naranjaCuando el pastel se hornea durante más de 40 minutos no acostumbro a hacer un prehorneado de la base masa quebrada o dulce, simplemente aumento la temperatura del horno durante los primeros diez minutos para que se haga. Mediante esta técnica evitamos el trabajo añadido de precocer la masa antes de rellenarla. Esta vez, como la tarta debe cocerse a temperatura medio-baja para que se mantenga lisa y se haga por igual, he cocinado con antelación la base durante unos 15 minutos, así evitamos que la tarta pueda quebrarse con el cambio de temperatura. Todo es cuestión de gustos. Como estaba a otras cosas (T) me he despistado con el tiempo que he precocinado la base y me he pasado un poco.
Rica.

Pastel de calabaza y naranja
Brazil!
Sólo soñar despierto me aleja de esta asquerosa realidad, de la opresión de la burocracia del estado, de los recursos y denuncias, de la incompetencia, del estado policial en el que vivimos bajo la supuesta bandera de la democracia y la libertad de expresión, que no de pensamiento. Podemos expresarnos con libertad pero no podemos ejercer nuestros derechos con fluidez y coherencia. Nos ahogan entre papeles y recursos. Es inocente el que tiene un buen abogado, la verdad poco importa. Se ejerce el corporativismo, la falacia y el perjurio sin conciencia. Los cuerpos del estado no sirven al estado, se sirven de él y se aprovechan de los mal llamados “vacíos legales” y las resoluciones eternas. Ante sus mentiras poco podemos hacer, su palabra “vale por dos”, es lo que llaman: “presunción de veracidad”, que se devora a la de “presunción de inocencia” (Art. 24 de la Constitución Española). “Todos somos iguales, pero hay unos más iguales que otros..” (G. O.)

Pastel de calabaza y naranja
Es la lucha por la supervivencia la que hace milagros. Por qué vivir, luchar… por DIGNIDAD, para que la sangre de tu sangre pueda creer en la JUSTICIA, exista o no. Para poder CREER.

Sólo hay algo que asusta a la burocracia del Ministerio de Información (MI): la publicidad, el miedo al cuarto poder. Publiquen una noticia y sus quejas serán escuchadas, por lo demás todo es pura IMPOTENCIA.
El Ministerio de Información me ha informado que el país es democrático y nada corrupto, que no hay malversación de fondos ni apropiaciones indebidas. El abuso de autoridad no existe, es lo que llaman: “poner la cosas en su sitio”.

Ante tal deshumanización, la letra pequeña frente al sentido común, hay que estar un poco loco para poder sobrevivir cuerdo. El refugio de los cuerdos es el soñar, en Brasil, en algo a lo que agarrarse. A los estados les asusta Internet porque no tienen control sobre él, las opiniones fluyen sin control ni censura (por el momento) y hasta ahora siempre habían sido ellos los encargados de crear opinión con el control que ejercían sobre los medios de comunicación. Ahora somos nosotros los que publicamos las noticias y las generamos. Eso debe escocer…

Pastel de calabaza y naranja¿Quién vigila al vigilante? ¿Somos iguales? ¡A la mierda!
Ayer (lunes) fue uno de esos días (otro más) para olvidar. Verme sometido por la mentira, falsedad, incompetencia, INDEFENSIÓN y abuso de la autoridad, está dentro del control y sometimiento que el estado ejerce sobre nosotros. IMPOTENCIA.

Me dirigía al trabajo en coche como cualquier lunes. Subiendo por una vía de dos carriles en el sentido de mi marcha adelanté a un camión a unos 100 Km/h, instintivamente había mirado el cuentaquilómetros ante una visión lejana que se aproximaba. Todo normal, volví al carril derecho y seguí la marcha. Mientras lo hacía pude ver a lo lejos, en sentido contrario de la marcha, a una patrulla de Guardia de Tráfico. Todo (a)normal, nos cruzamos y seguí la marcha. Yo circulaba por el carril de la derecha y estaba separado de ellos por uno central. Un encuentro fugaz, una percepción equivalente a ver desde el arcén cómo un coche circula a casi 200 Km/h (100+100) por el carril opuesto.

Pastel de calabaza y naranjaUnos cuatro kilómetros después (4-5 minutos) llamé a María para que recordase a Myr qué comida tenía que darle a Teo y dónde estaba. Se me había olvidado indicárselo. En realidad, la llamé y me devolvió ella la llamada. Mientras todavía hablaba con María, ya casi entrando en la localidad en la que trabajo (exactamente 5 kilómetros después) veo por el retrovisor a una patrulla de Tráfico con las luces encendidas. Al llegar a la rotonda me indica que me aparte a la derecha y estacione, cuelgo el manos libres y le digo a María. “Tengo que colgar, no sé qué quiere la policía”.

Pastel de calabaza y naranjaSe me acerca un agente de Tráfico con gafas de sol y me dice: “deme su permiso de conducir”. Me bajo del coche, abro la puerta corredera, busco el bolso, levanto el primer cierre, la cremallera y se lo doy. Hace un tiempo que lo llevo en la bolsa de mano por si tengo que usar el coche de María. Nada más dárselo me insinúa: “No nos ha visto, ¿verdad?”. “Sí, nos hemos cruzado en la vía de doble carril”, dije. “Lo voy a denunciar por hablar con el móvil”. ALUCINÉ. Tengo manos libres y la única forma de llamar con el vehículo en marcha es a través de él.

- “¡Pero si tengo manos libres!, ¡pero si el móvil está en la bolsa de mano, en el asiento trasero!”. Impotente y abochornado.
- “No me tome el pelo, hablaba por el móvil cuando nos cruzamos. ¿Cree usted que íbamos a dar la vuelta por nada?”.
- “Me habría estado mesando los cabellos, o posando las gafas (sucias) porque me molestaban los reflejos del sol, rascándome la oreja o, lo más probable, apoyado en el apoyabrazos”.
- “Yo sé lo que he visto”.

Impotente, me dirigí al otro agente para preguntarle y que pudiese corroborar la VERDAD. “¿y usted? ¿Qué ha visto?”.
- “Yo no he visto nada, iba atento a la conducción”. Este agente permanecía sin casi pestañear, mirando al frente, sentado en el asiento del coche y como intentando no intervenir para no boicotear falsa percepción de su compañero. Prefiero pensar que había sido una “mala percepción”, una mentira sería un delito propio de tiempos (no tan pasados) que prefiero olvidar.
- “Mañana ustedes dicen que no llevaba el cinturón de seguridad y ¿cómo podría defenderme? Y si se les da por decir que llevo drogas…” Im-po-ten-te.

Ante tal bochorno busqué el móvil dentro del bolso lleno de cables, una caja de dvd, la cartera o mis (mini)libretas de anotaciones con recetas… les enseñé el móvil para que consultasen las llamadas. No quisieron mirarlas. Les dije: “Inspeccionen el coche, revisen las llamadas del móvil, hagan las comprobaciones oportunas”. Yo ya lloraba de impotencia, incapaz de soportar la actitud PREPOTENTE y CHULESCA del agente, cada vez menos receptivo a medida que le iba dando razones de peso y mi indignación iba en aumento. Incapaz de dar luz a lo obvio. Piensa el ladrón que todos somos de su condición o, mejor, cuando se trata a diario con infractores mentirosos se generaliza olvidándose de uno de los derechos establecidos en la Constitución Española: la presunción de inocencia.

- “Yo sé lo qué é visto, me llega con eso. ¿Me está llamando estúpido? No me da la gana de inspeccionar el vehículo ni me hace falta.”. Me dijo el agente, creo que ya desconfiando de su vista o no queriendo conseguir pruebas que lo inculpasen, perdón, no me inculpasen.
- “Eso lo está diciendo usted. Díganme mis derechos. ¡Qué puedo hacer!”. Ya no podía más, la impotencia me hacía caer las lágrimas.
Me entregó la denuncia, la guardé junto con el permiso de conducción dentro de la bolsa de mano y la dejé dónde estaba, un lugar inaccesible desde el asiento delantero del conductor. Encendí el coche y me dirigía al trabajo. En ese intervalo de tiempo volví a hablar con María, otra vez, a través del manos libres. Lloraba sin consuelo, mientras conducía con normalidad. Colgué el teléfono, aparqué el coche en la puerta del trabajo e intenté secar las lágrimas para que no se me notase demasiado.

No sirvió de nada que llevase manos libres totalmente operativo, en móvil en el bolso, que les solicitase investigasen mis llamadas, nada. ¿Qué presunto infractor seguiría hablando con el teléfono móvil después de ver una patrulla en la distancia? ¿Cómo podría haber estado hablando con María justo antes de la denuncia? ¿Y después? ¿Y mi indignación?
Ante las evidencias no vale nada, ni registro de llamadas, ni testigo (se trata de mi mujer),… Como les dije a los agentes, es un episodio propio de un ESTADO POLICIAL en dónde las fuerzas de seguridad tienen PODER ABSOLUTO para cumplir sus CAPRICHOS.

Después todavía falta la guinda del pastel. Todas las fuentes me adelantan que los recursos serán probablemente serán desestimados, que el agente no se retractará, que podría llegar a mentir si fuese necesario,… Pero no, soy débil y excesivamente sensible, que ese día salió a la luz con mayor facilidad por el cansancio. Pero pocos hechos me causan mayor INDIGNACIÓN que la INDEFENSIÓN y la OPRESIÓN. Lucharé mientras pueda, aún perdiendo dinero, porque lo más sencillo sería aceptar la multa pagando con la reducción, pero sería aceptar una culpabilidad que no tengo. Sería darle la razón al SISTEMA INJUSTO y corrupto. Llegaré hasta dónde pueda, porque el agente se base en una percepción, “le pareció haberme visto”, yo me baso en la CERTEZA y la VERDAD que no contradice a la suya, porque no es lo mismo “creer” o “parecer” que “SER”.

La Constitución dice que todos somos iguales, pero “hay unos más iguales que otros”.

Pastel de calabaza y naranjaIngredientes

Base de masa quebrada (o masa dulce)

  • 250 gr. de harina.
  • 150 gr. de mantequilla (del frigorífico).
  • 100 gr. de azúcar.
  • 1 huevo no grande
  • ½ vaina de vainilla o vainilla en polvo (opcional)

Relleno

  • 2 huevos medio-grandes.
  • 300 gr. de puré de calabaza.
  • 110 gr. de queso crema (puede sustituirse por puré de calabaza)
  • 130 gr. de azúcar.
  • 30 gr. de azúcar moreno.
  • 1 cucharilla de té de canela molida.
  • ½ cucharilla de té de sal.
  • ½ cucharilla de té de jengibre molido.
  • Una pizca de clavo molido.
  • Dos pizcas de pimienta de Jamaica (opcional).
  • 290 gr. de leche evaporada (o nata líquida).
  • 65 gr. de concentrado de naranja (si no se tiene sustitúyase por leche evaporada y un poco de ralladura de naranja)

(1) Preparamos la masa quebrada como normalmente. Mezclamos la harina con la mantequilla, el azúcar y la vainilla, trabajándola un poco hasta que tenga apariencia de pan rallado. Añadimos el huevo y mezclamos lo justo hasta formar una masa compacta. Envolvemos en película plástica de cocina e introducimos en el frigorífico hasta que se endurezca y sea fácil de trabajar.
Engrasamos y enharinamos un molde de 23 cm. (¿?) de diámetro. Retiramos la masa del frigorífico y la extendemos en medio de una bolsa de congelación abierta o algún tipo de papel antiadherente para que no se pegue al rodillo. No debe quedar demasiado gruesa para que se hornee con facilidad. La volvemos a introducir en el frigorífico para que gane consistencia mientras preparamos el relleno.

Nota: cuando una tarta va bastante tiempo al horno, como ésta, no es necesario hacer un prehorneado de la masa. Esta vez lo he hecho pero se me tostó un poco por los bordes. Si decidimos hacer un prehorneado lo haremos depositando papel vegetal y unos garbanzos a para que ejerzan presión sobre la tarta, y horneándola a unos 190º C durante unos 15 minutos, retirando en relleno de garbanzos durante los 5 últimos. Dejamos enfriar.
Como he dicho, el prehorneado no es necesario y llega con dejar la tarta a fuego más fuerte durante los primeros 10-15 minutos de horno.

(2) Relleno. Batimos los huevos con el puré y el queso. Por otro lado mezclamos los azúcares, las especias y la sal y se lo añadimos a la mezcla de huevo. Añadimos esta mezcla sobre la mezcla de huevos. Vertemos la leche evaporada (o nata si no tenemos), mezclamos bien y cubrimos la base, prehorneado o no.
Si hemos realizado un prehorneado de la base: introducimos la tarta en el horno precalentado a 165º C y dejamos cocer durante unos 40-45 min, aprox., hasta que haya cuajado. Al final del horneado podríamos comprobar el punto de cocción pinchando con un palillo.
Si no hemos realizado el prehorneado la introducimos en el horno precalentado a 200º C y pasados 10-15 minutos bajamos la temperatura hasta los 165º C. Retiramos la tarta pasados unos 40-50 minutos, aprox., dependiendo del tamaño.
Dejamos enfriar totalmente antes de introducir en el frigorífico. Yo la prefiero fría, incluso está mucho mejor pasados unos días (gana sabor).

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